Cuando siempre eres quien sostiene a los demás, es fácil olvidarte de sostenerte a ti.
¿Alguna vez has sentido que ya no puedes más?

Hay un tipo de cansancio que no desaparece durmiendo unas horas más.
Es el cansancio que aparece cuando durante mucho tiempo hemos estado sosteniendo responsabilidades, preocupaciones, emociones y necesidades ajenas, mientras dejamos las nuestras para más adelante.
A menudo lo hacemos sin darnos cuenta. Porque cuidar de quienes queremos nace del amor, del compromiso o del sentido de responsabilidad. Sin embargo, cuando ese gesto se convierte en una costumbre permanente, podemos llegar a olvidar que también necesitamos descanso, apoyo y cuidado.
Sostener no significa cargar con todo
En ocasiones creemos que debemos poder con todo. Que pedir ayuda es un signo de debilidad o que descansar significa dejar de cumplir con nuestras responsabilidades.
Sin embargo, sostener constantemente el peso de todo acaba pasando factura.
Escuchar nuestras necesidades no nos hace menos generosas. Al contrario. Nos permite seguir caminando desde un lugar más equilibrado y más consciente.
Porque nadie puede ofrecer calma si lleva demasiado tiempo viviendo desde el agotamiento.
Una pausa para volver a ti
En el vídeo que acompaña esta publicación comparto una reflexión serena sobre ese cansancio silencioso que muchas personas sienten y pocas expresan.
Quizá descubras que no necesitas hacer más.
Quizá solo necesites darte permiso para descansar.
Porque también tú mereces ser sostenida.
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Esta publicación forma parte de una serie de reflexiones sobre bienestar emocional y crecimiento personal. Un espacio para detenernos unos minutos, respirar y recordar que cuidar de nosotros mismos también forma parte del camino.
Si esta reflexión ha resonado contigo, quizá también te interese leer «Estar rodeada de gente no siempre significa sentirse acompañada», donde hablamos de la importancia de escucharnos cuando sentimos un vacío interior.
Un abrazo de luz,
Anna María Sendra
Terapeuta holística · Formadora
Terapias para el bienestar emocional